(Iremos subiendo poco a poco)
Y... gracias por leerla!
Esperamos que os guste.
·INTRODUCCIÓN:
Esta
es la historia de una niña llamada Lindsey de 13 años, una chica
normal de ojos verdes y pelo castaño claro, muy guapa. Era feliz,
tenía amigas, novio, unos padres que se querían...Hasta que un día
todo cambió.
CAPÍTULO
1:
Un
día normal, como siempre. Ella hablaba con sus amigas, se contaban
cotilleos, paseaba con su novio, vivía con sus padres... Todo
perfecto.
Al
día siguiente...
-¡Mamá
me voy al instituto!-
En
el instituto la esperaban sus amigas como siempre, antes de entrar
siempre se esperaban en la puerta para hablar, para despedirse de su
novio que era un año más mayor que ella... y entraban cuando sonaba
el timbre.
*Suena
el timbre*
Las
tres primeras horas habían sido como siempre, un rollazo, pero ya
tocaba recreo.
Ella
no lo sabía pero venían unos médicos para hacerles una prueba, de
estas de siempre para ver como estaban.
¡Estaban
muy nerviosas!
-Oye,
Emma, ¿estás nerviosa?-
-¡Sí!,
pero no creo que tenga nada, aún así estoy algo nerviosa.-
*Entran
todos, Lindsey se prefiere entrar la última, al fin termina*
-Uff,
menos mal...-Dice Lindsey.
-Ya
ves.- Contesta Emma.
*Llega
a casa*
-¡Holaa,
mamá!, ya estoy aquí.-
*Suelta
la mochila y se encuentra a su madre cocinando como siempre, pero la
nota extraña, su madre no la quiere mirar a los ojos por miedo a
llorar*
-Mamá
¿qué te pasa?-le dice Lindsey preocupada.
-Problemas
de mayores-Le contesta su madre,Heder, mientras se le escapa una
lágrima...
Capítulo
2:
Al día siguiente, Lindsey se prepara como siempre para ir al instituto. Cuando entran, a primera hora, llegan el director y el médico que había ayer.
-Buenos días chicos, tenemos los resultados de las pruebas de ayer. Os llegarán a casa por correo, decírselo a vuestros padres. Antes de irme, quiero hablar con Lindsey en mi despacho, si puede ser- Dijo el director muy serio.
Lindsey estaba asustada, no tenía ni idea de lo que le iba a decir.
Al día siguiente, Lindsey se prepara como siempre para ir al instituto. Cuando entran, a primera hora, llegan el director y el médico que había ayer.
-Buenos días chicos, tenemos los resultados de las pruebas de ayer. Os llegarán a casa por correo, decírselo a vuestros padres. Antes de irme, quiero hablar con Lindsey en mi despacho, si puede ser- Dijo el director muy serio.
Lindsey estaba asustada, no tenía ni idea de lo que le iba a decir.
*Llegan
al despacho*
-¿Por qué quiere hablar conmigo?- dice Lindsey nerviosísima.
-Lindsey, los resultados de tus pruebas médicas no han salido bien... Tienes una enfermedad- dijo el director con cara seria.
-¿Qué? ¿Pero... pero, qué dice, qué enfermedad?- murmura Lindsey.
-Lindsey...el médico te ha detectado un cáncer de piel- Contestó el director.
*Lindsey empieza a llorar desconsoladamente*
-Sé que es duro, pero tienes el 50% de posibilidades de salvarte. Tenemos que hablar con tu madre, en privado, cuentale lo que pasa y que se ponga en contacto conmigo y con otros médicos. ¿Cuándo podría quedar con ella?-Dice el director intentando animar a Lindsey.
-Mi madre... mi madre no puede esta semana...-dijo Lindsey llorando sin parar y tartamudeando.
-Bueno, tiene que poder. Esto es urgente, tenemos que hablar sea como sea, dile que ya llegará una carta por correo. Y así podré quedar con ella e informarla de lo que pasa e ingresarte de inmediato en un hospital. Ahora te puedes ir a casa, te doy permiso y tranquila.
Lindsey salió de allí. Cuando estaba subiendo a casa, estaba pensando: “acabo de engañar al director, le he dicho que mi madre no podía quedar y en realidad sí podía” Pero Lindsey sabía que su madre tenía demasiados problemas, y ella no quería meterla en otro lío. Pero algo tenía que hacer. Tenía que curarse y superar ese problema como fuera...
Un día al al abrir el buzón, ve que hay una carta, la abre corriendo, pensándose que era la de la operación, pero al abrirla... se lleva una decepción, era de su novio, John, se extrañó un poco, porque él no suele enviarle cartas, leyó y ponía... :
“Lo siento Lindsey, te amo mucho, lo daría todo por ti, pero creo que no podemos seguir saliendo... me he enterado de tu enfermedad... y no quiero ponerme en peligro, además si saben que estoy con una chica que tiene cáncer y que se le va a caer el pelo... me insultarían y es algo que no quiero, perdóname. Podemos seguir siendo amigos, ¿vale?
Un abrazo, John.”
-¿Por qué quiere hablar conmigo?- dice Lindsey nerviosísima.
-Lindsey, los resultados de tus pruebas médicas no han salido bien... Tienes una enfermedad- dijo el director con cara seria.
-¿Qué? ¿Pero... pero, qué dice, qué enfermedad?- murmura Lindsey.
-Lindsey...el médico te ha detectado un cáncer de piel- Contestó el director.
*Lindsey empieza a llorar desconsoladamente*
-Sé que es duro, pero tienes el 50% de posibilidades de salvarte. Tenemos que hablar con tu madre, en privado, cuentale lo que pasa y que se ponga en contacto conmigo y con otros médicos. ¿Cuándo podría quedar con ella?-Dice el director intentando animar a Lindsey.
-Mi madre... mi madre no puede esta semana...-dijo Lindsey llorando sin parar y tartamudeando.
-Bueno, tiene que poder. Esto es urgente, tenemos que hablar sea como sea, dile que ya llegará una carta por correo. Y así podré quedar con ella e informarla de lo que pasa e ingresarte de inmediato en un hospital. Ahora te puedes ir a casa, te doy permiso y tranquila.
Lindsey salió de allí. Cuando estaba subiendo a casa, estaba pensando: “acabo de engañar al director, le he dicho que mi madre no podía quedar y en realidad sí podía” Pero Lindsey sabía que su madre tenía demasiados problemas, y ella no quería meterla en otro lío. Pero algo tenía que hacer. Tenía que curarse y superar ese problema como fuera...
Capítulo
3:
*Llega
a casa después de atormentarse todo el camino pensando, en lo que
había hecho y en lo que iba a hacer. Llega a su habitación, tira la
mochila y va a la cocina, que es donde habitualmente encuentra a su
madre, pero esta vez ve que no está*
-¿¡Mamá!?-
Preguntá Lindsey muy preocupada.
-Tranquila
hija, estoy en mi dormitorio- Contestá Heder, su madre, limpiándose
rápidamente las lágrimas para que Lindsey no la viera.
*Lindsey
corre hasta allí*
-¿Mamá
pasa algo?, la verdad es que estos días me tienes un poco
preocupada, te veo extraña, no eres la persona que yo conozco que
todos los días está alegre... Dime la verdad, ¿pasa algo? Sé que
me dijistes que eran problemas de mayores pero... ¡NO TE QUIERO VER
ASÍ! Quiero verte sonriente-
-Lindsey
no te preocupes, no es nada...así que no te asustes, soy la misma de
siempre, hazme caso- Contestó su madre aún todavía sin creerselo
ella misma-.
-Bueno
vale, te haré caso... Pero ¡riete, que hace mucho que no te veo!-
*Se
ríen las dos*
Los primeros días Lindsey se
pasó todo el tiempo mirando el buzón para ver si llegaba la carta y
esconderla para que su madre no la viera.Un día al al abrir el buzón, ve que hay una carta, la abre corriendo, pensándose que era la de la operación, pero al abrirla... se lleva una decepción, era de su novio, John, se extrañó un poco, porque él no suele enviarle cartas, leyó y ponía... :
“Lo siento Lindsey, te amo mucho, lo daría todo por ti, pero creo que no podemos seguir saliendo... me he enterado de tu enfermedad... y no quiero ponerme en peligro, además si saben que estoy con una chica que tiene cáncer y que se le va a caer el pelo... me insultarían y es algo que no quiero, perdóname. Podemos seguir siendo amigos, ¿vale?
Un abrazo, John.”
*Lindsey
rompió a llorar, no lo comprendía, ¿cómo se habría enterado?
¿quién se lo habría dicho? y... tanto que la quería... que lo
daría todo por ella... ¿ahora le hace esto? ¿cuándo más lo
necesita?*
Capítulo 4:
Capítulo 4:
Ya
había pasado una semana desde que le dieron esa trágica noticia.
Algunos días no iba al instituto porque con todo lo que había
pasado... lo del cáncer, lo de John... Le hacía creer a su madre
que estaba resfriada o algo, aunque sabía que no estaba bien, lo
tenía que hacer por su bien.
El
miércoles se encontraba mejor y decidió ir, tenía que superarlo.
Estaba
ya en la puerta y de repente lo vio, sí era John, intentó no
mirarlo, ni cruzárselo, pero era inevitable, aunque quisiera no
podía, lo quería... Las tres primeras horas se le hicieron eternas
y sus profesores le llamaron la atención porque no estaba
atendiendo, estaba pensando, pensando en todo lo que le había
ocurrido, no se lo terminaba de creer.
Al
llegar al recreo, tenía que encontrar a Emma, tenía que hablar con
ella, debía hablar.
*La
buscó, cuando la encontró se la llevó a un lugar donde no había
nadie y se lo contó*
-¡¿Qué
te pasa!?, ¿qué es eso que me tienes que contar?- Dijo Emma, muy
nerviosa y preocupada, pues nunca había visto a su amiga así.
-Haber,
Emma, esto no es fácil para mi y me va a costar... pero necesito
contárselo a alguien-. Contestó Lindsey.
-¡Vamos
suéltalo, que me tienes preocupada!-
-Bueno,
allá voy. ¿Te acuerdas del otro día, cuándo me dijo el director
que tenía que hablar conmigo?-
-Sí,
sí, me acuerdo-.
-Ea,
pues... parece ser que las pruebas que nos hicieron... no me han
salido bien...-.
¿¡Cómo
que no te han salido bien!? ¡eso no puede ser!- Respondió Emma muy
alterada.
-Pues
eso, que no han salido bien... que tengo... joder, no puedo ya ni
decirlo...- Dice Lindsey mientras llora.
*Lindsey
se va corriendo*
-¡ESPERA!-
*Emma
la sigue, no soporta verla así y se estaba empezando a preocupar
demasiado, al fin la encuentra, la sujeta e intenta animarla*
-Lindsey,
basta ya, me estás preocupando demasiado, dime de una vez que te
pasa, joder, no te quiero ver así-. Le dice Emma.
-¡Vale
te lo diré! Me han detectado cáncer, cáncer de piel, soy un
monstruo-. Le contesta Lindsey.
-¡NO,
NO PUEDE SER! Deja de decir esas barbaridades, ¿un monstruo? ¡Eres
lo más mejor que pisa este instituto! No digas eso, son cosas que
pasan, pero tú tranquila te apoyaré en lo que haga falta, te lo
prometo-.
*Se
dan las dos amigas un abrazo*
Capítulo 5:
Capítulo 5:
Después
de desahogarse con su amiga, contándole todo lo que le había
pasado, recordó que todavía le faltaba una cosa por decirle... y
era lo que había pasado con su novio, John. Decidió pensarlo y
pensó que sería mejor decírselo otro día.
Por
la mañana se fue al instituto, como siempre, en una de las horas la
maestra les dio una noticia:
-Haber,
chicos os tengo que decir algo, por favor silencio-. Dijo la maestra
intentando que se calmaran.
*Todos
se callaron*
-¿Buena
o mala?- Contestó Lindsey.
-Buena,
buena-
-Os
tengo que decir... ¡que haremos un viaje a Madrid!-
Empezaron
a gritar como locos, porque Madrid estaba muy lejos de su ciudad,
nunca habían ido y les hacían ilusión ir todos juntos.
-Pero...
¿cuándo, maestra?- Dijo Emma.
-Pues
todavía no se sabe, ya os lo diré- Respondió la maestra.
Lindsey
no estaba tan contenta, bueno, por una parte sí y por otra no,
porque todo lo que le estaba pasando no tenía ni pies, ni cabeza,
era muy extraño, nunca se le había pasado por la cabeza.
¿¡Cómo
enfrentaría todo esto!? Primero le dan la malísima noticia de la
enfermedad, después le deja su novio, ahora el viaje...
Terminadas
las clases se fue a su casa. Tenía mucha hambre, pues por la mañana
no había desayunado.
Cuando
llegó entró volando a la cocina para ver que había de comer.
-¡Mamá!
¿qué hay de comer?-
-¡Macarrones!-
No
sabéis la buena noticia que le dio su madre, los macarrones eran su
comida favorita.
Cuando
terminó de comer le dijo a su madre lo del viaje.
-Mamá
hoy en el instituto nos han dicho que vamos a hacer un viaje a
Madrid, ahora estoy más animada.- Le dijo a su madre, muy contenta.
-¿Sí?
¡que bien! No me puedo creer que mi hija vaya a Madrid y yo todavía
no haya ido-
*Se
ríen las dos*
Pero
su madre recordó que le tenía que contar lo que le pasaba, porque
ya creía que era mayor para saberlo...
-Lindsey
te tengo que contar una cosa...- Susurra su madre un poco preocupada
y nerviosa.
-Mamá...-
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